domingo, 8 de abril de 2012

Sakuskiyas - Su


Desde que Su nos lo enseñó en su cocina, tenía pendiente hacer estas rosquillas que ya habíamos probado en una famosa pastelería en Madrid.
Nada más verlas en su cocina sabía que eran las mismas, solo que con otro nombre, que tiene toda su gracia.

¡ Fantásticas !

Suaves, blanditas, una auténtica delicia !
Es obligatorio leer sus consejos al final de la receta que, como siempre, son muy útiles.

¡ Y yo que me creía que tenía fuerza en mis brazos ! Con esta masa he podido medirla bien y, además, darme cuenta de la magnífica fuerza que tiene Su.
Hace falta muchísima fuerza para amasar. O buscarse un forzudo que ayude.

Al igual que Su, tampoco he usado ningún aparato, pero me lo tengo que replantear la próxima vez, pues seguro que las repito sin tener que morir en el intento.

Aquí su magnífica receta :

Ingredientes para 70 unidades pequeñas:

250 gr de harina
250 ml de leche entera
250 ml de agua
50 gr de mantequilla
2 cucharadas soperas de azúcar
Una pizca de sal
2 huevos y la yema del huevo que utilizamos para la glasa, para la que solo se necesita la clara
2 cucharaditas de levadura Royal

aceite de oliva suave , como indica Su más abajo

Para la glasa :


1 clara de un huevo grande
Unas gotas de limón
Una cucharada sopera bien llena de ron oscuro
175 gr de azúcar glas

Preparación
1. Poner a hervir en un cazo antiadherente el agua, la leche, el azúcar, la pizca de sal y la mantequilla.
2. Cuando hierva a borbotones echar de golpe la harina cernida. Mover con una cuchara de madera a fuego lento hasta que se haga una bola. Separar de las paredes del cacharro.
3. Apartar del fuego el cazo y seguir dando vueltas. Mientras se va enfriando hay que moverla mucho, para deshacer los grumos de harina. Reservar hasta que enfríe completamente.
4. Mientras se enfría, cortar unos cuadrados de papel de horno de unos 8 cm de lado, y engrasarlos con aceite para que la masa no se pegue en ellos, puesto que las sakuskiyas van desde la manga pastelera a estos papeles, y desde estos papeles a la fritura; no se pueden tocar con las manos, para garantizar que el dibujo esté intacto.
5. Cuando la masa esté fría, añadir un huevo, y dar vueltas hasta que se integre —cuesta un poco—. Echar el segundo huevo y la yema de un tercero —la clara de este último es para la glasa—. Incorporarlos con paciencia.
6. Una vez mezclados los huevos, echar un par de cucharitas de levadura Royal —se echan en este momento, no con la harina, como en otras preparaciones—.
7. Calentar aceite de oliva suave en un cazo no muy grande, y con la cantidad suficiente de aceite para que floten las sakuskiyas. El aceite tiene que estar caliente. En mi vitrocerámica, del 1 al 10, lo pongo en el 7; en este punto está caliente, pero no tanto como para que se arrebaten y no se frían por dentro.
8. Poner la masa en una manga pastelera con boquilla rizada pequeña, e ir extendiendo a modo de churro—rosquilla pequeñas porciones —son de bocado—.
9. Echar en el aceite por tandas, deslizando la pieza desde el propio papel de horno aceitado al cazo. Se fríen muy bien, en unos minutos están listas. Sacarlas a un colador grande para que escurran el exceso de grasa, y de ahí a un papel de cocina —no sueltan apenas—.
10. Para hacer la glasa, poner en un bol una clara de un huevo grande, unas gotas de limón, el ron y el azúcar glas. Remover con una cuchara de madera. Con estas medidas queda perfecta, ni muy espesa ni muy clara.
11. Se meten una a una en la glasa con la propia mano y se van escurriendo, antes de depositarlas en una rejilla para que sequen.

Y sus aclaraciones :

La masa es del tipo choux, frita, muy ligera, magnífica… Una delicatessen diferente a otras rosquillas que hemos hecho.

Mi intención es contaros siempre las cosas tal y como son. Este dulce es muy entretenido. No es complicado, porque no tiene nada en sí, pero lleva su trabajete. Para integrar la masa, hay que hacer bastante fuerza. Siempre os podeis ayudar de un robot de cocina; yo no lo he hecho porque a mano es cuando capto como va a responder la masa. Luego hay que tener paciencia para, manga pastelera en mano, hacer vuestras sakusquillas y freírlas en tandas de 6 u 8 para que tengan espacio entre ellas y salgan doradas sin requemarse. Y, por último, más paciencia para bañarlas en su glasa. Siempre podeis optar por hacer la mitad de la masa, pero yo soy partidaria de que ya que te pones a pringar cacharros, mangas pasteleras y demás, por lo menos que te toquen unas cuantas por cabeza, porque son de bocado y como quedan tan ligeras, se comen de la manera más tonta.

Solo encuentro una desventaja para los que no sois muchos en casa. Lo ideal es comerlas ANTES DE QUE PASEN DOS HORAS DE HABERLAS HECHO; es cuando estan perfectas: la glasa le da un punto crujiente. Pasado este tiempo, estan estupendas, pero más blanditas.

¡ Muchas gracias Su !

Utilicé una boquilla rizada demasiado ancha. En cuanto tenga tiempo compro una más cerrada para que estas rosquillas de bocado queden con su agujerito bien definido.

Advierto : ¡¡ son un vicio !!
Recordad : consumirlas antes de 2 horas.

Tiempo : yo tardé 2 horas, incluido el corte de los papelillos.
Dificultad : mínima. Sin complicaciones, pero tiene su trabajaera.
Procedencia : Su - Webos fritos